martes, 31 de agosto de 2010
Serie "Los Ocios": Enero en Montevideo o Veraneando en casa.
Lo trivial del argumento que alienta estos trabajos, el verano en casa, la superflua frustración cultural de no asistir a la obligada cita estival en algún punto de la costa, es la excusa y escenario para otra experiencia sin duda de mayor hondura.
Nuestro personaje, rezagado en la ciudad vacía está acotado a la azotea y la ducha para enfrentar los rigores estivales.
Si este es el argumento, el tema nos relaciona con la dosis de estoicismo necesaria para encontrar armonía y sosiego en un entorno de adversa aridez.
Asistir con expectante entusiasmo y morosa fruición al lerdo transcurso del largo día de verano, al tiempo estancando en el llano del mediodía, al pozo de las siestas interminables, la corta euforia de los tragos antes de las comidas o la esperada frescura del anochecer que no termina de enfriar el hormigón ni el asfalto.
En definitiva, días de ocio en casa, que quizás encierren la oportunidad para descubrir el placer allí donde no es visible. Carpe diem.
Eduardo Olascuaga
Muestra realizada en el MAC en Abril del 2009 con presentación de Clever Lara
Nuestro personaje, rezagado en la ciudad vacía está acotado a la azotea y la ducha para enfrentar los rigores estivales.
Si este es el argumento, el tema nos relaciona con la dosis de estoicismo necesaria para encontrar armonía y sosiego en un entorno de adversa aridez.
Asistir con expectante entusiasmo y morosa fruición al lerdo transcurso del largo día de verano, al tiempo estancando en el llano del mediodía, al pozo de las siestas interminables, la corta euforia de los tragos antes de las comidas o la esperada frescura del anochecer que no termina de enfriar el hormigón ni el asfalto.
En definitiva, días de ocio en casa, que quizás encierren la oportunidad para descubrir el placer allí donde no es visible. Carpe diem.
Eduardo Olascuaga
Muestra realizada en el MAC en Abril del 2009 con presentación de Clever Lara
EL SUEÑO
AJENO A LAS PALABRAS QUE LEÍA, EXTRAVIADO EN LA SOMNOLIENCIA, SU MENTE FABRICABA FANTASTICOS PROYECTOS. . .
LA TARDE
VUELTO A CASA, SE ABALANZÓ A SU REFUGIO CON FURIOSA AVIDEZ POR RECUPERAR EL DÍA PERDIDO.
PERO ENSEGUIDA CAYÓ EN UN PROFUNDO SUEÑO
LA VISTA
INSTALÓ CON MOROSA FRUICIÓN LOS ELEMENTOS DE LA ESCENA : TRAGOS, LA BUTACA PLAYERA , ROPA CÓMODA Y ABRIÓ LA VENTANA DE PAR EN PAR . . .
LA BUTACA
CON EL VASO FRÍO EN LA MANO, EL SOL ABRASADOR EN LA PIEL, INICIO UN DESORDENADO, INDULGENTE REPASO DE SUS ÚLTIMOS ACIERTOS Y LOGROS
10 AM., EL SOL SUAVE, EL AIRE INMÓVIL Y EL PERIODICO A ESTRENAR, TODO PROMETÍA UN DÍA DE ORDENADO PLACER… . .
domingo, 4 de julio de 2010
El elogio de la insignificancia
Lo trivial, lo intrascendente e irrelevante son en esta oportunidad, los protagonistas de esta serie.
De la atención detenida sobre los momentos, situaciones, objetos olvidables y olvidados de nuestra rutina diaria ( seguramente movidos por razones de higiene psíquica ) versan estos trabajos.
Es el nexo entre estos micro-eventos o fotogramas sueltos y el material que los liga ; la soledad básica y esencial, lo que exploran estos trabajos cuando retratan actitudes e impulsos nunca ejecutados, pequeñas intenciones inmediatamente censurados y eliminados.
También sin duda sobre la miseria moral, la ternura, la estupidez y siempre el absurdo, guiando rutinas y rituales imperceptibles.
De la atención detenida sobre los momentos, situaciones, objetos olvidables y olvidados de nuestra rutina diaria ( seguramente movidos por razones de higiene psíquica ) versan estos trabajos.
Es el nexo entre estos micro-eventos o fotogramas sueltos y el material que los liga ; la soledad básica y esencial, lo que exploran estos trabajos cuando retratan actitudes e impulsos nunca ejecutados, pequeñas intenciones inmediatamente censurados y eliminados.
También sin duda sobre la miseria moral, la ternura, la estupidez y siempre el absurdo, guiando rutinas y rituales imperceptibles.
El Elogio de la Insignificancia
Matinée en cine de barrio medio vacío ( las películas no eran buenas).
Toda la semana planeé con cuidado la salida del sábado : estaba decidido a comer afuera .
Esperé casi una hora en la puerta, finalmente me decidí a entrar solo.
Tenía poco gusto y estaba algo ácida, (probablemente mucho tiempo en la heladera ) … pero tampoco la iba a tirar …
En entradas antiguas: esculturas y bajorrelieves 1980-87
y serie de Los Ocios : Aguas claras.target="_blank" style="font-family: Geneva, Arial, Helvetica, sans-serif;
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martes, 11 de mayo de 2010
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